
"Es tu cumpleaños y no tengo nada para darte, nada…"
¿Lo conoces?... Sí, lo conoces. No quería volver atrás, para no tener que avanzar y llegar al dolor, pero es inevitable, mi cabeza se empeña, mientras tu voz me susurra al oído que me amas… nunca dijiste tantos te amo, a nadie, en una sola noche… Nunca mi cuerpo, se estremeció tanto.
Si, es tu cumpleaños y han cambiado muchas cosas, yo he cambiado… mi vida se vino al piso, cuando me sacaste de la tuya; tus palabras hicieron ecos en mis oídos por muchos segundos, por muchos minutos, por tantos meses. Conocí el dolor más absurdo, el que buscas, el que alimentas… ese que te seduce. Traté de odiarte, me esforcé tanto en eso, que se me enfermo el alma, de desesperanza, de frío, de insignificancias. Y tuve que descubrir que era imposible, que el amor era más grande, que cualquier insulto, que cualquier dolor. Y lloré, pero la pena seguía intacta, la tristeza se hizo más grande. Entonces decidí jugar, a olvidar… volví mi vida un infierno y me obligué a no sentir, a no pensar… ayudada por el alcohol, las estridencias, las mil pastillas… Hasta el límite, el más peligroso de los límites.
Pero apareciste, decidiste volver, trajiste la luz a mi vida de nuevo, el amor, las palabras lindas, la ilusión… me trajiste de vuelta a la vida. Pero la vida ya no me quería de vuelta…
Quisiste enseñarme de Dios, pero Dios no quiso oírme.
Me obligaste a buscar la felicidad, pero yo ya no sabía nada de eso.
Y llegó la factura, la que tarde o temprano debía pagar por mis errores, por mi tonta forma de querer arrancarte.
Y amor, lo arranque todo menos a ti. Lo destruí todo, menos tus imperios. Gane todas las batallas que planeé, pero olvide que en medio de mi guerra, me alcanzó alguna bala perdida. Que quizás yo misma disparé. Hoy pago mis culpas, pero lucho por ti…
Talvez sea demasiado tarde, puede ser que la vida no me quiera feliz a tu lado. Pero todos los días lucho con ella, por tu amor, por seguir escuchando mil veces un te amo dulce de tus labios.
Sé que no es un buen regalo de cumpleaños, pero es lo que tengo… sólo eso tengo para ti, mi sinceridad, mi historia, mi amor desquiciado. La esperanza de que tus promesas sean reales. La fe ciega en tu amor, el estremecimiento de mi piel cuando me llamas “Tuya”.
Este amor, si era a prueba de balas, si era capaz de traspasar las fronteras, si podía salvarme o al menos esforzarse. Al final este amor, resulto ser más fuerte que yo.
Y me enseño, que el amor de verdad no se apaga lentamente, aún cuando luchemos por eso. No, al contrario, crece cada segundo. Que el amor no destruye, si no que nos da vida y fuerzas. Que el amor lee entre líneas, que me lleva a ti cada noche, que no me da tregua, ni respiro. Este amor, que sólo me condena a la felicidad eterna, de sentirte mío, de querer ser tuya.
Amor, es tu cumpleaños y tengo mucho para ti, mucho que darte… toda la dulzura de mi alma, todo el infierno de mis ojos, todos los secretos de mi piel, todas las palabras que se me ahogan en la garganta, por querer dimensionar en tus ojos este amor. Todo este amor que siento… todo lo que has construido en mí… todo lo que haría para ti.
Es tu cumpleaños, amor, pero irónicamente, tú eres el mejor regalo que pudo darme la vida, eres lo mejor que me paso en la vida…
Es tu cumpleaños y este es mi regalo… y no es un regaño, ni un reproche… es mi vida, la que te regalo. Por eso te cuento lo que no te había dicho.
Es tu cumpleaños y te quiero feliz, feliz por que me amas, por que vivo en tu corazón y tú en el mío… por que nunca más vas a estar solo. Aunque yo ya no este, algún día.
Amor, siempre la vida nos regala una segunda oportunidad; siempre la vida nos perdona…
Gracias amor, por hacerme una mejor persona. Gracias por acercarme a Él, por enseñarme, por esperar, por entender, por volver… por cantar a mi oído, por bailar conmigo. Por amarme así…
Es tu cumpleaños y… bueno, yo quiero ser tu regalo. Quiero que cuando cierres tus ojos y pidas los tres deseos, antes de soplar… yo este entre ellos.
Es tu cumpleaños y miro al cielo, contigo en mi corazón y te doy un gran abrazo, un gran beso en silencio... ¿Quieres bailar conmigo, así muy aferrada a tu cuerpo?